Camboya: un paraíso oculto

Camboya ha tenido mala suerte a lo largo de su historia, una mala suerte que ha hecho que no sea reconocida como uno de los países más interesantes de ver de la zona, siendo deslumbrada por el esplendor y la fama de sus dos vecinos, Tailandia y Vietnam.

Fuente: Wikipedia

La consecuencia de estar rodeada por estos dos países es que la mayor parte del turismo que llega hasta allí pase de largo por este país sin tan siquiera detenerse a observarlo en profundidad, llegando como mucho a ver los espectaculares templos de Angkor Wat, el principal atractivo turístico, considerado como una de las maravillas del mundo, pero solo una pequeña muestra de todo lo que ofrece Camboya.

Desde el punto de vista de la naturaleza, Camboya ofrece a sus turistas una gran variedad de paisajes, aunque es principalmente la selva el entorno dominante, siendo en muchos lugares aún poco explorada y explotada por el turismo, actividad que se ha visto afectada y retrasada respecto a los países de su alrededor debido a la inestabilidad política que lleva afectando al país desde aproximadamente 40 años, cuando el grupo de guerrilleros de los jemeres rojos, aprovechando el cáos provocado por la cercana Guerra de Vietman se hizo con el poder de forma violenta, provocando un genocidio masivo que afectó de forma muy negativa al país y del que aún a día de hoy se pueden observar las consecuencias.

La selva y la playa se alternan de forma espectacular en la zona sur del país, con zonas e islas apenas habitadas en las que se extienden playas de arenas blancas bañadas por aguas cristalinas muy tranquilas y cálidas.

La capital, que durante siglos se situaba en los templos de Angkor Wat, fue trasladada por motivos de logística a Phom Penh, localidad céntrica bañada por el río Mekong, lo que facilita el trasporte de mercancías. Se trata de una ciudad muy extensa y poblada, con un impresionante número de motos que zigzaguean de manera alborotada entre coches y personas en un entorno que en un primer momento abruma un poco, pero que poco a poco se convierte en una rutina en la que la actividad nunca se calma, pero que sin embargo está exenta de cualquier concepto de urgencia o prisa. Todo se hace, pero con calma.

La selva de Camboya es también uno de los puntos mas atractivos para el turismo, siendo aún bastante autentica en varios puntos, donde sólo la actividad de las pequeñas poblaciones locales que la habitan han modificado el entorno, ya sea a través de incendios provocados para hacer cultivos, principalmente de arroz, o con el levantamiento de asentamientos y aldeas en las que habitan de forma cada vez más moderna. Son muchos los animales y especies vegetales que crecen en la región, siendo muy icónicos los elefantes, que se encuentran protegidos en reservas que pueden ser visitadas, pero que en algunos casos algunas organizaciones se lucran de explotar a estos animales para el turismo.

Fuente: Wikipedia

La falta de infraestructuras hace que viajar por el país suponga una experiencia muy enriquecedora, pero también confusa y desesperante si lo comparamos a un país occidental como al que podemos estar habituados. Las condiciones higiénicas también pueden resultar llamativas, pero en ningún caso resulta insalubre siempre y cuando tengamos algo de cuidado a la hora de elegir lugar para comer o dormir, y siempre queda la opción de ir a un buen hotel, que en los lugares más turísticos no será difícil de encontrar y el precio resulta muy económico en comparación con España.

Fuente: Wikipedia

Uno de los grandes placeres del viaje es el que ofrece la gastronomía local, en la que las verduras de todos tipo de combinan con arroz, noodles y carne o pescado. Todo ello cubierto por salsas muy especiadas y en algunas ocasiones algo picantes que resultan un manjar delicioso apto para todo tipo de paladares, y además muy sano.

Camboya es un país que esta aun por explotar en el sentido turístico, ya que esta aún muy desaprovechados sus opciones y como pega se le puede poner la mala conservación de algunos lugares, con exceso de basura. Esta situación es muy posible que se vaya corrigiendo poco a poco y que con ello la zona se occidentalice aun mas en busca de la comodidad de los turistas, pero la clave será el que sepan hacerlo de forma en la que se mantenga la esencia camboyana, que es realmente por lo que merece la pena atravesar medio mundo.

El Mal de África

Aun recuerdo cuando puse el pie en Nairobi y me sorprendió descubrir como realmente el mundo había cambiado tras unas pocas horas de avión. Lo siguiente que viene a mi mente, es el miedo a volar en esa avioneta que nos llevaría al paraíso. Y, sin saberlo, como el Mal de África comenzaba a correr por mis venas.

Pero cuando por fin baje por aquellas escalerillas y un sonriente masai nos recibió, supe que la vuelta no iba a ser fácil. Una aventura en la que realmente no sabía que era lo que me iba a encontrar, pero que desde el primer momento no dejó de sorprenderme.
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El coche nos llevó hasta Cheetah Tented Camp , el campanento de Jorge y Mariola, dos enamorados de África cuya intención es mostrar a sus huéspedes el porque Kenia les atrapó, llevándoles a vivir hace ya muchos años hasta el Maasai Mara. Su casa pasa a ser la tuya, donde los animales pueden pasearse con total libertad, situada a la orilla del río Mara.

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Los safaris comienza de inmediato, pues Jorge y los masai quieren enseñarte todo. Consiguieron que descubriera de su mano los secretos que la sabana esconde. Como la valentía innata de los pequeños elefantes, que no dudan a la hora de enfrentarse ante algo que, en el fondo, no conocen. Escuchar a los hipopótamos bañarse en la aguas tranquilas cercanas al campamento o comer mientras observas como un enorme cocodrilo descansa en la orilla de enfrente con la boca abierta. Dormirme mientras oía a las jinetas correr sobre mi tienda de campaña, mientras cazan en la noche algún pequeño murciélago que le sirva de cena esa noche.

Salidas en las que la búsqueda de los rinocerontes y guepardos nos mantuvieron incansable en el empeño. Ver como los guías se implicaban, buscando el mejor ángulo para las fotografías, mostrarnos pequeños arañazos que un leopardos había dejado en el tronco de un árbol. Recuerdos que no puedo describir con palabras, se tienen que vivir. Pues jamás me imagine que sería capaz de ensimismarme observando a una pequeña manada de leones jugar al anocher mientras esperaban el mejor momento para salir de caza. Y mucho menos, acompañarles en la oscuridad para ver si, realmente, esa noche conseguían algo con lo que llenarse el estómago.

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Pero si hay algo que no seré capaz de olvidar, es la Manyata. La realidad te golpea y descubres que con mucho menos se vive, que su amabilidad _DSC4930es infinita al igual que la gratitud. Que una sonrisa puede ser el mejor regalo que en algún momento me pudieron hacer. En su campamento nos recibieron con los brazos abiertos, ver como es su vida, enseñarnos a hacer fuego y como son sus casa. Pero también su interés hacia ti y de la vida que tienes en un lugar que, allí, parece muy lejano. 

Experiencias que aprendí a exprimir al máximo, experiencias que forman ya parte de mí. Jamás podré olvidar todo lo vivido, la alegría por ver como una jirafa pequeña se agacha para poder comer, porque aun no es suficientemente alta,  aprender del respeto dentro de una manada, la ternura con la que una madre elefante aparta a su pequeño con la trompa. La adrenalina de saber que siete leones rodean el coche, aunque no les ves, mientras ellas solo tienen la vista fija en su presa. Observar, vivir, descubrir, enamorarse. Llorar con la despedida y echar de menos cada día esos momentos que allí viví. Sí, lo tengo claro, el Mal de África se apoderó de mí. ¿A qué estas esperando tú?

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Objetivo: Las Vegas

Las Vegas, ese destino tan exótico y lejano que nos parece casi imposible o que quizá ni nos llama la atención. Pero un destino totalmente recomendado. Para llegar a esta ciudad puedes acceder de dos maneras. Por carretera, lo que te permitirá disfrutar del desierto, hacer presa hubertuna parada en la Presa Hoover y ver como los hoteles aparecen ante tus ojos de la nada. La otra vía es en avión, desde las ventanillas ya podrás ver la ciudad que nunca duerme y nada más bajar te encontraras con las primeras  tragaperras.

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Una vez ya allí, los hoteles te acogen con más máquinas de juego y mesas. La decoración, según por el tema que te hayas decidido, seguirá una línea que impresiona al cliente. La decoración y los detalles están cuidados hasta el más mínimo, detalle te harán viajar a París, Venecia con sus góndolas o a la antigua Roma del Cesar. Pero no solo hay juego, te dejamos una lista de cosas que puedes hacer.

Noche:

Podrás disfrutar de los mejores espectáculos, desde magia hasta musicales, que cada uno de los hoteles oferta. Además no esperes y sal de fiesta en sus discotecas o baila sobre la barra del famoso bar coyote. Pero si los que prefieres es un plan más tranquilo, escápate al bar del hotel MGM y disfruta de la pelea de pianistas, sin olvidar que también puedes disfrutar de las enfrentamientos entres los profesionales de la UFC.

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Toma el sol:

Sal a las piscinas, túmbate en una de las miles tumbonas o en uno de los reservados que hay mientras disfrutar de tu cóctel. Báñate en las distintas piscinas que encontraras, juega al volley o relájate en las hidromasaje. Siéntete como un antiguo patricio en la termas del Cesar, báñate en el Nilo del Luxor y déjate llevar por el río lento del MGM.

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Visita:

Estas en Las Vegas, no puedes olvidar calzarte la botas y salir a caminar. Visita todos los hoteles y sus particularidades. Entra en cada restaurante totalmente caracterizado, desde el de Harley al famosos Hooters. Cotillea las miles de tiendas de los hoteles y juega un poco en cada uno. New York New York puede traerte suerte o sino siempre puedes disfrutar de su montaña rusa. Otra cosa a tener en cuenta en este paseo, son los espectáculos de fuentes y luces que se dan delante de los hoteles, coge un horario y no te los pierdas.

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Descubre las primera vegas:

A pesar de que todo el mundo viaja a las Vegas, muy pocos saben que las más famosas no son las originales y están escondidas. Coge el autobús y ve hasta Downtown Las Vegas. La esencia de Nevada, donde los hoteles de menor tamaño destacan por los carteles gigantes de neón. Los casinos se entremezclan con puestos de venta y restaurantes en una calle peatonal donde los artistas callejeros conviven con la música del decorado. Para los más valientes, sube a lo más alto de la torre y sobrevuela las primeras vegas.

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Disfruta:

Lo que pasa en las Vegas, se queda en las Vegas, dice el refrán, pero la realidad es que los recuerdos que te traerás de la ciudad del pecado te acompañaran siempre. Puede que el dinero haya volado entre las compras, las visitas, actividades o todos las comidas de las que podrás disfrutar, pero, si tiene suerte, siempre puedes tener una buena racha y ganar en la ruleta o volver casado.

Destino: el ocaso. El Algarve

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Fuente: bigchus

El buen viajero no es únicamente el que sabe escoger el mejor destino, también es el que sabe exprimir los encantos de los lugares que visita, vaya a donde vaya. Para llevar a cabo esta hazaña, no es necesario viajar miles de kilómetros ni adentrarse en misteriosos destinos; en muchas ocasiones, aquello que andamos buscando para saciar nuestras ganas de aventura y de pasarlo bien está esperándonos a la vuelta de la esquina. Y es precisamente en una de las esquinas de la Península Ibérica donde podemos encontrar uno de los destinos con mayor encanto: el Algarve de Portugal. Se trata de la zona más meridional del país vecino, haciendo frontera con Andalucía, de ahí su nombre (proviene del árabe al-Garb, que significa Occidente, haciendo referencia al occidente de al-Andalus).  Es uno de esos lugares que tiene reservado su sitio para cualquier tipo de viajero, sea cual sea su perfil. Cuenta con kilómetros y kilómetros de costa, numerosas playas y calas, y unas zonas de acantilados que son un verdadero regalo para la vista.

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Fuente: amaianos

La población autóctona es perfectamente consciente del carácter turístico del lugar, por lo que se puede contar con una amplia oferta de planes y alojamientos a lo largo de todo el litoral. Esta característica hace que el Algarve recoja cada año a miles de personas de todas las clases y lugares. Es decir, que si uno busca lujos y comodidades, encontrará lo que quiere, pero si lo que uno prefiere es montarse un plan lowcost, también encontrará la manera. Además, la proximidad de laregión con nuestro país ha creado un vínculo especial, por lo que la gente de allí suele estar familiarizada con nuestra lengua, lo que facilita en gran medida la comunicación para lo que pueda hacernos falta.
Las numerosas playas y pueblos invitan a hacer ruta, por lo que siempre es de ayuda contar con un coche de alquiler para facilitar el movimiento. Las playas de Tavira no son un mal lugar donde comenzar. Se trata de una isla a la que hay que acceder en barco, el cual cumple con un horario continuado para todos los que quieran entrar y salir. El trayecto dura 5 minutos y el precio es de 1 euro por persona. Allí nos encontramos una zona de camping y una playa de arena fina perfecta para pasar el día tostándonos al sol. Por las noches, cuando la mayor parte de la gente abandona el lugar, algunos aventureros optan por pasar allí la noche y montarse su propia fiesta al aire libre.
De los distintos pueblos que uno puede visitar, Faro es la capital y es genial para los que deseen alejarse del turismo masivo, ya que se encuentra alejado de las playas más concurrentes y reúne las características de una pequeña ciudad con historia y encanto. Por el contrario, si lo que andamos buscando son locales rebosantes de vida, bares, discotecas, etc., la Albufeira es el lugar preferido por los jóvenes para salir y vivir la noche. Y siguiendo este recorrido, aproximándonos cada vez más a la parte más occidental del Algarve, nos encontramos con Sagres, una de las zonas más desconocidas de la región pero a la vez una de las de mayor belleza natural. Aquí encontraremos la parte de la costa menos masificada, que con el tiempo se ha convertido en un de los destinos favoritos para surfistas experimentados. Y es en esta zona donde podemos encontrar uno de los espectáculos naturales más peculiares del mundo. No es exageración. En el extremo sur-occidental, a 3 kilómetros de Sagres, donde se acaba el camino y sólo queda un basto océano que se extiende hasta el horizonte, nos encontraremos el Cabo de San Vicente. La visión y el ruido que ofrecen las olas al romper contra los acantilados sugieren una mezcla entre terror y admiración, dotando al ambiente de una belleza singular difícil de encontrar en otro sitio. Allí, en lo que podría considerarse “el fin de Europa“, las gentes acuden a la hora del atardecer para ver cómo el sol se derrama sobre el Atlántico, sumiendo en una tenue oscuridad el faro que contempla el infinito desde el extremos de este montículo rocoso. Es tal la espectacularidad que se desarrolla ante los ojos de los curiosos que acuden allí, que se hace imposible reprimir un impetuoso aplauso al acabar la función. En serio, la gente aplaude la puesta de sol, ¿dónde más sucede algo así?
Tener esta oportunidad tan cerca de casa y no aprovecharla tiene delito. Portugal esconde infinidad de rincones y secretos que muchas veces pasamos por alto por culpa de la proximidad y nuestra incapacidad de valorar lo que tenemos más a mano. Una pena, aunque, visto de otra manera, los encantos de un lugar residen, muchas veces,
en la exclusividad de ser disfrutada por solo unos pocos.

Malta, destino de moda

Excepto para aludir al épico encuentro futbolístico del 12-1, allá por 1983, Malta ha sido durante mucho tiempo un país desconocido y olvidado para los españoles. Pero esto era antiguamente, ya que ahora este archipiélago ha evolucionado considerablemente y está de moda en Europa.

Esta pequeña joya del Mediterráneo, que cuenta con 7.000 años de historia, goza de atractivos suficientes para convertirse en un viaje barato, cercano y con multitud de posibilidades para todas las edades.

Fuente: pixabay.com

Fuente: pixabay.com

Siendo actualmente uno de los destinos más solicitados, cada año acuden más y más visitantes a Malta con la intención de sumergirse en su fascinante historia, zambullirse en sus playas, dejarse contagiar por sus tradiciones y disfrutar de su agitada vida nocturna. Los turistas acuden a Malta por ser una isla bañada permanentemente por el sol, que se encuentra en el corazón del mar Mediterráneo y que goza de una gran riqueza histórica. Este legado histórico, único en el Mediterráneo, lo encontramos reflejado en la arquitectura y en las colecciones nacionales del país.

Las islas maltesas son un placer para los sentidos. Para la vista, ofrecen un contraste precioso de colores: El azul del Mediterráneo se pierde entre el cielo despejado, mezclándose entre ellos la piedra caliza de color miel suave, que caracteriza a la arquitectura maltesa. Los sonidos de fuegos artificiales y marchas de la banda del pueblo transforman momentos en recuerdos especiales que se te quedan grabados en la mente para siempre. Además, su gastronomía te permitirá disfrutar de un marisco excepcional y de sabores únicos marcados por las especias típicas.

En esta isla mediterránea el viajero no solo podrá disfrutar descansando al lado del mar, sino que encontrará un sinfín de actividades y excursiones para hacer en Malta. El submarinismo, el buceo, el snorkel, el kite surf… es decir, todas las actividades relacionadas con el mar son actividades típicas de Malta, inherentes a su carácter isleño, gracias a la transparencia de sus aguas, la riqueza de sus fondos marinos y los restos de barcos hundidos.

Gozo y Comino son islas mucho más tranquilas que permiten ver con más nitidez el paisaje maltés, plenamente mediterráneo. En Comino, prácticamente deshabitado, se halla la cala del Blue Lagoon, uno de los principales atractivos turísticos. Por su parte, en Comino, una isla mucho más rural, encontramos otra de las estampas más conocidas de Malta, la Azure Window.

Ciudades en clave musical

Yo no sé vosotros pero a mi me apasiona el teatro. Desgraciadamente, no puedo permitirme ir con regularidad, pero una de las cosas que más me pierden el mundo son los musicales. A lo largo del mundo hay ciudades que concentran una cantidad de teatros y obras estrenadas de lo más considerable y con una calidad exquisita. Hoy vengo a hablar de tres lugares destacados para poder disfrutar de este arte que se remonta a la Grecia antigua.

Broadway

Me niego a empezar por otro lugar que no sea Broadway. La meca del teatro musical. Yo más de una vez he afirmado que daría un trocito de alma por poder disfrutar de una de sus obras.

Con más de 420 teatros en toda la ciudad de Nueva York, son unos 40 los que forman el denominado “Circuito de Broadway” especializado en musicales. Las tablas de esos teatros han visto nacer a grandes estrellas como Barbra Streisand, Liza Minelli o Julie Andrews y hoy acoge a algunas de las más grandes como Sutton Foster o Idina Menzel (en Broadway el talento se escurre se cuela hasta por las grietas de las paredes).

Las calles de Broadway han visto pasar por sus teatros de todo. Desde obras más clásicas como “Evita”, “Chicago” o “El fantasma de la Ópera” hasta producciones muy curiosas como el musical de “Spiderman” o el musical de “Sherk” (este último, me veo obligada a decirlo, sorprendentemente bueno).

Las oficinas de turismo afirman que ir a ver un musical es una de la principales actividades de la ciudad. Una actividad constante y pensada para los turistas. Si alguna vez visitas la ciudad, ¡No te lo puedes perder!. Busca las tiendas y máquinas especializadas de la zona. Podrás comprar entradas de última hora con grandes descuentos e incluso entradas muy baratas sin asiento para poder verlo desde los pasillos. Está claro que allí no quieren que nadie se quede sin disfrutar.

West End

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Fuente: Eric Yu

El West End es el Broadway europeo. Londres acoge cada año 32.400 funciones al año (que se dice pronto) y aunque destaca por el teatro musical, también tiene una gran tradición de teatro dramático. No hay lugar mejor para disfrutar de una obra de Shakespeare. Es curioso como cada año en verano se hace una producción de Hamlet en la que suele participar uno de los actores ingleses que más en alza estén en ese momento. Si vuelven a los escenarios en vivo, por algo será ¿No?
El West End también es un lugar genial para poder ver todos esos musicales que nacieron en Broadway. Por ejemplo, ahora mismo tienen en cartelera “Wicked”, que aunque no ha llegado a España todavía, se estrenó en 2003 en Nueva York y es uno de los musicales con mejores críticas o “The Book of Mormon”, un musical que tras arrasar en los premios Tony’s (premios estadounidenses dedicados al teatro musical) de 2011 ha desembarcado en Londres.

Si en tu visita a Londres decides disfrutar de uno de estos espectáculos, aprovecha y compra las entradas en las tiendas especiales que hay por las calles del centro. Podrás conseguir entradas mucho más baratas de lo normal, y aunque puede que no sean los mejores asientos, tendrás la oportunidad de disfrutar de una de las mejores escenas teatrales del mundo

Gran Vía

Puede que no sea el mejor, pero me veo obligada a hablar de la cuna patria del teatro musical. Aunque las películas ya habían introducido este género y poco a poco se fue haciendo paso en el teatro, fue en la década de 1970 cuando España empezó a importar musicales más famosos y así la Gran Vía empezó a acoger producciones como “Evita”, “Jesucristo Superestar” o “Hair”.

En los 80 surgió el boom y la famosa calle empezó a ver musicales de producción y creación propia y fue al comienzo del 2000 cuando esto se potenció. Nacieron musicales como “Hoy no me puedo levantar” o “Marta tiene un Marcapasos” que tuvieron un largo y exitoso recorrido por los teatros.

En la actualidad, la famosa calle sigue acogiendo musicales propios y grandes producciones que nos llegan directamente de Broadway y el West End, como “El Rey León”, que lleva ya cinco temporadas, o “Mamma Mía”.

Si vives en Madrid o tienes la oportunidad de visitar la ciudad, debes pasarte por uno de estos musicales. Podrás disfrutarlos en nuestro idioma y la producción es excelente. Eso si, aquí esas ofertas que encontrábamos en Londres y Nueva York brillan por su ausencia, así que te va a tocar ahorrar.

Viajes a la medida por Europa

Europa es continente lleno de posibilidades para los aficionados a los viajes. Además de los circuitos turísticos tradicionales que recorren los lugares típicos, las grandes capitales europeas, las zonas costeras del sur de Europa y el Mediterráneo, existen otros lugares menos conocidos por los turistas, en sitios que no solemos encontrar en las guías de turismo.

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Europa sigue teniendo muchas zonas recónditas, pueblecitos con encanto y paisajes de naturaleza salvaje. Para los amantes de los viajes de aventura, Europa sin duda ofrece una oferta inmejorable. Además de contar con zonas como los Alpes, Pirineos, Cordillera Balcánica, etc, ideales para practicar todas clase de turismo activo y deportes de aventura, la seguridad de la que se goza en el continente europeo y los derechos que confiere a los ciudadanos que pertenecen a la Unión Europea en cualquier parte de su territorio,  y la desarrollada infraestructura turística y de transporte , colocan a Europa por delante de cualquier otro destino turístico en el mundo.

Si disponemos de presupuesto, podremos organizar nuestro propio viaje a medida por Europa con alguna de las agencias de viajes especializadas.  Los viajes a medida permiten organizar todos los elementos del mismo a nuestro gusto y con el asesoramiento de los expertos en el destino. Cuando nuestro viaje vaya a tener carácter de turismo activo, por ejemplo un viaje para practicar senderismo en un destino poco frecuentado turísticamente, es recomendable acudir agencias especiales especializadas en el destino, a poder ser que tengan sede en el país al que viajamos.

Si además queremos alejarnos de las masificaciones de turistas, lo mejor es dirigirnos al este de Europa.  La zona de los balcanes es un lugar ideal para los amantes del senderismo y la escalada. En Bulgaria por ejemplo contamos con casi el 40% de la superficie del país protegida, en un entorno con un clima excelente y con una geografía montañosa que da cobijo a una enorme biodiversidad. Y al ser un destino tan poco conocido, podremos recorrer el país y sus senderos y bosques sin que tengamos que encontrarnos con grupos de turistas, de hecho el algunas ocasiones tendrás la sensación de ser el único turista en el país.

La pega de estos lugares poco transitados turísticamente es que la infraestructura turística esta menos desarrollada y en el caso de Bulgaria el inglés y el español brillan por su ausencia, por lo que tendremos que tratar de comunicarnos en el idioma nativo, cosa que puede ser un problema, sobre todo con un idioma que utiliza otro alfabeto distinto al nuestro. Por este motivo recomendamos acudir a agencias especializadas en el destino que puedan organizar nuestro viaje a medida con total seguridad. En el caso de Bulgaria por ejemplo tenemos senderismoeuropa.com , que tienen sede en el propio país y cuenta con guías locales de habla en Español.

Bruselas, el pecado capital de la gastronomía

Bruselas es una de las capitales europeas con más encanto del mundo, debido a su arquitectura, infraestructura y, por supuesto, gastronomía.

 Es un estado que recoge culturas tanto alemanas como francesas por lo que conocerás un sinfín de culturas que no te dejarán indiferente. Por ello, es preciso contaros cuáles son los pecados capitales de la gastronomía belga.

 En primer lugar, decir tiene que Bruselas es considerada la ciudad gris, ya que normalmente el tiempo no acompaña y casi siempre está lloviendo. También se conoce enormemente y tiene bastante oferta turística por sus construcciones medievales de la Grand Palace, el Castillo Real de Laeken, o el Manneken Pis.

Bruselas bajo la lluvía

Bruselas bajo la lluvía. Fuente: www.flickr.es. Antonio Zugaldía

Sin embargo, para muchos, la gastronomía bruselense es un dilema, puesto a que es desconocida. Es una combinación entre sabores franceses y gustos alemanes. Los platos más conocidos de esta cultura son: los mejillones al vapor con patatas fritas, el waterzooi (crema de pescado, normalmente rodaballo), conejo con mostaza y cerveza, la carbonade a la flamenca, carne de buey regada con cerveza, croquetas de gambas, anguilas en salsa verde y endibias gratinadas con jamón.

Mejillones al vapor con patatas fritas

Mejillones al vapor con patatas fritas. Fuente: www.flickr.es Boca Dorada

 La cerveza en Bruselas es lo que en Francia el vino, un precedente

 La cerveza en este país es esencial, primordial y muy reclamada, ya que es muy particular por sus sabores y variedades. Las más conocidas son Brugs Tarwe o la Bolleke de Konick.

 Señal identificativa del país: el chocolate

 El origen del chocolate en Bruselas se remonta a la Edad Media, cuando Colón descubrió América y trajo el cacao de Nuevo Mundo. Entonces, era líquido y lo podían beber las personas ricas. Poco a poco, se empezó a comercializar entre los trabajadores hasta tal punto que se hizo sólido y se comenzó a servir con almendras garrapiñadas, hasta día de hoy. En este país, el chocolate se considera una obra maestra, un trabajo de chinos, una fabricación completamente artesanal y casera.

Trufas belgas con chocolate

Trufas belgas con chocolate. Fuente www.flickr.es Juantiagues

 Cerca, en Brujas, se puede visitar el Museo del Chocolate, uno de los museos más importante del mundo, además de que esta localidad tiene un distinguido reclamo turístico, con lo cual, este lugar es obligado visitarlo.

 Para todos aquellos que les apasione en realidad el chocolate, que sepan que el belga es completamente puro, no lleva leche y es negro. Se puede adquirir de diversas formas, en tabletas, en bombón o en figuritas.

 En el centro de la ciudad europea se halla la chocolatería Marcolini, uno de los puntos de encuentro más frecuentados tanto por turistas como por los propios bruselenses. Sus chocolates por excelencia son: la trufa con champagne o el Envol.

 Después de todas estas aclaraciones, ¿todavía eres de los que sigues pensando que como en España no se come en ningún sitio? A los flamencos les gusta comer bien, como habéis podido comprobar. Los belgas frecuentemente se suelen comer sólo un plato y después, un postre.

 En definitiva, Bruselas es una de las posibilidades y apuestas para planear tu próximo viaje. Es ideal para pasar unos cuatro días o un puente en cualquier época del año, ya que el tiempo es desastroso. Lo que más llama la atención de este lugar es su arte y su gastronomía, porque la cocina belga presume de tener 120 estrellas michelín y tiene un gran prestigio culinario internacional. 

Tailandia

Creo que Tailandia es uno de esos países a los que siempre has querido ir. Pero no para ir un fin de semana, sino para pasar allí más de 15 días, viajar, disfrutar y sentir cada uno de los tesoros que esconde este país asiático.

Sería un verdadero delito ir hasta Tailandia y no visitar su capital. Bangkok es una inmensa y vibrante ciudad, que nunca duerme, y en la que siempre hace calor. En ella podrás visitar Palacios y Templos, pasear por los grandes mercados e incluso subir a alguno de sus rascacielos para contemplar la ciudad desde el atardecer.

Es decir Tailandia, y lo primero que se nos viene a la cabeza son imágenes de espectaculares playas de aguas turquesas y cristalinas. Pues bien, este país está repleto de pequeños paraísos perfectos para relajarse.

También es recomendable hacer una visita a los Parques Naturales Montañosos en el norte y muy húmedos en el sur, perfectos para caminar, escalar o hacer rafting a través de la selva. Además, muchos viajeros vienen solamente en busca de animales, para poder admirar especies como monos, elefantes, serpientes, puercoespines, ciervos e incluso tigres.

Y si piensas que en este país lo único que cocinan son extraños insectos y que morirás de hambre, debes de estar tranquilo porque la cocina tailandesa es muy buena, una de las mejores de Asia, y está basada en el arroz, los fideos y las sopas. E incluso en los puestos que te encuentres por la calle podrás comer un buen plato de arroz frito con gambas desde sólo un euro.

Si algo también caracteriza este país, es su larga historia. Podrás visitar grandes templos y edificios en ruinas por todo el país que ahora se han convertido en atracciones turísticas. Las más visitadas son las de las antiguas capitales del Reino de Ayutthaya y las del Reino de Sukhothai.

Además, los masajes tailandeses son famosos en todo el mundo, están basados fundamentalmente en estirar el cuerpo y presionar en zonas específicas del mismo. Los masajes del cuerpo entero, de pies, de manos o de cabeza no te dejarán indiferente, y además podrás hacértelos en cualquier sitio del país por sólo 7 euros la hora.

Tailandia es un país de mercados, ya que vayas donde vayas, podrás encontrarlos por todas partes y de todos los tipos, pero lo más influyentes son los de ropa, bisutería y los de comida. Destaca el mercado que hacen los fines de semana en Chatuchak Park de Bangkok, que es conocido como el mercado callejero más grande del mundo, donde encontrar de todo a precios hasta 10 veces más baratos.

No creo que puedes perderte visitar un país como este mucho más tiempo. Así que amigo mochilero, coge tu equipaje, un mapa y decídete a visitar las profundidades de este país lleno de tesoros y sorpresas. ¡Buen viaje!

 

 

Nueva York para seriéfilos

Nueva York es una de las ciudades más atractivas para mucha gente. Sin haberla visitado, creemos conocerla. No hay IKEA sin cuadro de la ciudad que nunca duerme y todos tenemos en mente el skyline de esta ciudad: el Empire State, el puente de Brooklyn o la Estatua de la Libertad.

¿De dónde viene esa “obsesión” generalizada? No hay duda: es el escenario en el que tienen lugar tantísimas películas o series que hemos visto. Ya sea en compañía de Diane Keaton en Annie Hall, con Billy Crystal y Meg Ryan en Cuando Sally encontró a Sally o de la mano de De Niro y una joven Jodie Foster en Taxi Driver…Y la lista podría seguir y seguir.

Pero en este mundo del Nueva York (idealizado) que hemos visto a través de la pantalla, ocupan un lugar especial las series. Ya se os están viniendo algunas a la mente, seguro. Friends, Seinfeld, Cómo Conocí a Vuestra Madre, Mad Men y Sexo en Nueva York son las automáticas que la mayoría de nosotros pensamos. De este tema trata precisamente el libro Nueva York en serie, de Aloña Fernández Larrechi.

Reconozco que yo soy una friki de las series, y especialmente para las que tienen lugar en Nueva York que, en mi caso, es casi garantía automática de que me van a enganchar (The Newsroom, Girls, Broad City son sólo algunas). Y si algún día logro ahorrar el suficiente dinero (para el 2050, quizás) para cruzar el Atlántico y plantarme en esta cinéfila ciudad, estoy segura que iré con una lista preparada de sitios en los que se han grabado series, a hacerme fotos que enmarcaré y que darán algo de vergüenza ajena.

nyc01Probablemente el primero en esta lista de Nueva York seriéfilo sería el edificio donde vivían Mónica, Rachel, Joey y Chandler en Friends. Ay, Friends…Pocas series dan tan buen rollo como esta de estos seis amigos. ¿Quién no ha hecho el juego de ‘Quién es quién de Friends’ en tu grupo de amigos? Yo desde luego sí, al parecer era una mezcla de Ross y Chandler según mis amigos, pero sé que en realidad soy Mónica con cabeza de pollo. Este edificio se puede ver en la esquina de Grove con Bedford, en el bonito barrio de Greenwich Village.

nyc03Otro sitio de visita obligada, esta vez por dentro, sería el restaurante de Seinfeld. En esta serie hilarante y atemporal, el restaurante recibía el nombre de Monk’s Café y era, como en toda sitcom que se precie, el lugar en el que Seinfeld, Kramer, George y Elaine se reunían a tener discusiones idiotas. En realidad el restaurante se llama Tom’s Restaurant y está en el barrio de Morningside Heights.

Y en tercer lugar, queda el bar de Cómo Conocí a Vuestra Madre: el MacLaren’s. Ese bar donde e grupo de amigos de Ted Mosby parecía tener mesa reservada. Esta serie fue filmada en Los Ángeles, con decorados de quita y pon. Pero este bar está basado en el pub neoyorquino McGee’s, que aunque no sea el bar de la serie en sí, se parece bastante.

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¿Os suena?