Camboya: un paraíso oculto

Camboya ha tenido mala suerte a lo largo de su historia, una mala suerte que ha hecho que no sea reconocida como uno de los países más interesantes de ver de la zona, siendo deslumbrada por el esplendor y la fama de sus dos vecinos, Tailandia y Vietnam.

Fuente: Wikipedia

La consecuencia de estar rodeada por estos dos países es que la mayor parte del turismo que llega hasta allí pase de largo por este país sin tan siquiera detenerse a observarlo en profundidad, llegando como mucho a ver los espectaculares templos de Angkor Wat, el principal atractivo turístico, considerado como una de las maravillas del mundo, pero solo una pequeña muestra de todo lo que ofrece Camboya.

Desde el punto de vista de la naturaleza, Camboya ofrece a sus turistas una gran variedad de paisajes, aunque es principalmente la selva el entorno dominante, siendo en muchos lugares aún poco explorada y explotada por el turismo, actividad que se ha visto afectada y retrasada respecto a los países de su alrededor debido a la inestabilidad política que lleva afectando al país desde aproximadamente 40 años, cuando el grupo de guerrilleros de los jemeres rojos, aprovechando el cáos provocado por la cercana Guerra de Vietman se hizo con el poder de forma violenta, provocando un genocidio masivo que afectó de forma muy negativa al país y del que aún a día de hoy se pueden observar las consecuencias.

La selva y la playa se alternan de forma espectacular en la zona sur del país, con zonas e islas apenas habitadas en las que se extienden playas de arenas blancas bañadas por aguas cristalinas muy tranquilas y cálidas.

La capital, que durante siglos se situaba en los templos de Angkor Wat, fue trasladada por motivos de logística a Phom Penh, localidad céntrica bañada por el río Mekong, lo que facilita el trasporte de mercancías. Se trata de una ciudad muy extensa y poblada, con un impresionante número de motos que zigzaguean de manera alborotada entre coches y personas en un entorno que en un primer momento abruma un poco, pero que poco a poco se convierte en una rutina en la que la actividad nunca se calma, pero que sin embargo está exenta de cualquier concepto de urgencia o prisa. Todo se hace, pero con calma.

La selva de Camboya es también uno de los puntos mas atractivos para el turismo, siendo aún bastante autentica en varios puntos, donde sólo la actividad de las pequeñas poblaciones locales que la habitan han modificado el entorno, ya sea a través de incendios provocados para hacer cultivos, principalmente de arroz, o con el levantamiento de asentamientos y aldeas en las que habitan de forma cada vez más moderna. Son muchos los animales y especies vegetales que crecen en la región, siendo muy icónicos los elefantes, que se encuentran protegidos en reservas que pueden ser visitadas, pero que en algunos casos algunas organizaciones se lucran de explotar a estos animales para el turismo.

Fuente: Wikipedia

La falta de infraestructuras hace que viajar por el país suponga una experiencia muy enriquecedora, pero también confusa y desesperante si lo comparamos a un país occidental como al que podemos estar habituados. Las condiciones higiénicas también pueden resultar llamativas, pero en ningún caso resulta insalubre siempre y cuando tengamos algo de cuidado a la hora de elegir lugar para comer o dormir, y siempre queda la opción de ir a un buen hotel, que en los lugares más turísticos no será difícil de encontrar y el precio resulta muy económico en comparación con España.

Fuente: Wikipedia

Uno de los grandes placeres del viaje es el que ofrece la gastronomía local, en la que las verduras de todos tipo de combinan con arroz, noodles y carne o pescado. Todo ello cubierto por salsas muy especiadas y en algunas ocasiones algo picantes que resultan un manjar delicioso apto para todo tipo de paladares, y además muy sano.

Camboya es un país que esta aun por explotar en el sentido turístico, ya que esta aún muy desaprovechados sus opciones y como pega se le puede poner la mala conservación de algunos lugares, con exceso de basura. Esta situación es muy posible que se vaya corrigiendo poco a poco y que con ello la zona se occidentalice aun mas en busca de la comodidad de los turistas, pero la clave será el que sepan hacerlo de forma en la que se mantenga la esencia camboyana, que es realmente por lo que merece la pena atravesar medio mundo.

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