Paseo típico por Londres

Londres es una de las ciudades más cosmopolitas del mundo. La forma de ser de sus habitantes, abierta y variada, es uno de los atractivos que tiene esta ciudad. Sin embargo, lo primero que hay que hacer antes de viajar a esta o a otras ciudades es ver qué clase de visado o pasaporte necesitamos para entrar.

Una vez solucionado el problema de la entrada en el país, hay que recordar que en Inglaterra se usa la libra (pound). Esto quiere decir que tendrás que cambiar tu dinero a esta moneda. Actualmente, el cambio equivale a: 1libra = 1.18 euros.

Igual de imprescindible que conseguir un buen vuelo es encontrar un alojamiento asequible en Londres. Esta ciudad tiene fama de ser una de las más caras en cuanto a habitaciones, residencias o pisos se refiere. Una buena opción es entrar aquí  y buscar los mejores apartamentos Localnomad en Londres. La verdad que la relación calidad- precio es envidiable.

Cabina en Londres

Lo más “tipical”

Si viajas a Londres hay una serie de cosas que no te puedes perder, por eso, una de las cosas más importantes es planificar bien lo que vamos a ver o que parte de la ciudad vamos a recorrer.

Una de las cosas más vistosas y apasionantes es contemplar el cambio de guardia. Lo podrás ver en el Palacio de Buckingham, en la entrada principal. Es uno de los ritos más famosos que tiene Londres. Es un desfile que dura unos tres cuartos de hora, en el que la guardia británica marcha al compás de distintas músicas militares.

Otra de las paradas de obligada visita es el Palacio de Westminster. Este edificio alberga el parlamento británico y es apasionante por su historia y arquitectura. Fue construido como residencia real, pero desde el siglo XVI ningún monarca ha vivido allí. La mayor parte de la estructura actual se debe al siglo XIX, ya que se incendió en 1834. Aquí es donde se encuentra el famoso Big Ben: este reloj es una de las torres que componen el Parlamento.

Cerca, se encuentra la abadía de Westminster. Es una iglesia gótica donde se coronan y se entierran los reyes de Gran Bretaña. Además. Aquí podréis visitar las tumbas de algunos de los personajes más ilustres del país como Newton, Milton o Haendel, entre otros.

Naturaleza en el centro de la ciudad

No hay que dejar de darse un paseo por los parques más conocidos de Londres, a saber, Hyde Park, Green Park y St James Park.

El parque de St James es uno de los lugares más tranquilos para poder dar un paseo. Es enorme en su extensión y cuenta con un pequeño lago con dos islas: Duck island, llamada así por los patos que toman el sol allí, y West island, la isla del oeste. St James está al lado del palacio de Buckingham y ofrece de él una hermosa vista entre los árboles y las fuentes que lo pueblan. Merece la pena.

El Green Park o “parque verde” es uno de los más bellos lugares del corazón de Londres y es uno de los Parques Reales de la ciudad. Una de las curiosidades es que este parque fue un lugar donde se realizaban frecuentemente duelos de honor. Otra cosa que llama la atención del visitante es comprobar que en este parque no hay apenas fuentes ni estatuas, pero sí hay verdaderos campos de árboles.

Ahora sí, el más famoso de los parques londinenses es Hyde Park. Este ha sido escenario de las mayores y más multitudinarias manifestaciones desde los cartistas hasta las sufragistas o la Liga Reformista. Uno de los rincones más conocidos es el Speaker´s Corner, una zona donde cualquiera puede convertirse en orador y tratar de convencer con su discurso a los transeúntes.

La hora del té

Pero sí de verdad quieres hacer algo realmente inglés, lo que debes es estar preparado a las 5 de la tarde para degustar uno de los mejores tés del mundo. Siempre que se habla de té el Londres se mencionan las 5 de la tarde, sin embargo, este tradicional tentempié no es la única ocasión en la que los británicos toman el brebaje.

Lo habitual es tomar Breakfast por la mañana, Darjeeling a medio día y Earl Gray por la tarde. Es casi esencial tomarlo con una “nube de leche”, es decir, cortado con un poco de leche fría; aunque también se toma mucho con limón.

El hecho de tomar el té tiene que ver sobre todo con la sociabilidad de los ingleses. Es el lugar y momento en que se cuentan confidencias y se comparten los secretos más íntimos o simplemente se chismorrea de los vecinos, como hacemos en todas partes. Es una cosa tan importante y vertebral en la vida londinense que te será muy fácil encontrar una buena tetería en cualquier zona de Londres.