Ciudades en clave musical

Yo no sé vosotros pero a mi me apasiona el teatro. Desgraciadamente, no puedo permitirme ir con regularidad, pero una de las cosas que más me pierden el mundo son los musicales. A lo largo del mundo hay ciudades que concentran una cantidad de teatros y obras estrenadas de lo más considerable y con una calidad exquisita. Hoy vengo a hablar de tres lugares destacados para poder disfrutar de este arte que se remonta a la Grecia antigua.

Broadway

Me niego a empezar por otro lugar que no sea Broadway. La meca del teatro musical. Yo más de una vez he afirmado que daría un trocito de alma por poder disfrutar de una de sus obras.

Con más de 420 teatros en toda la ciudad de Nueva York, son unos 40 los que forman el denominado “Circuito de Broadway” especializado en musicales. Las tablas de esos teatros han visto nacer a grandes estrellas como Barbra Streisand, Liza Minelli o Julie Andrews y hoy acoge a algunas de las más grandes como Sutton Foster o Idina Menzel (en Broadway el talento se escurre se cuela hasta por las grietas de las paredes).

Las calles de Broadway han visto pasar por sus teatros de todo. Desde obras más clásicas como “Evita”, “Chicago” o “El fantasma de la Ópera” hasta producciones muy curiosas como el musical de “Spiderman” o el musical de “Sherk” (este último, me veo obligada a decirlo, sorprendentemente bueno).

Las oficinas de turismo afirman que ir a ver un musical es una de la principales actividades de la ciudad. Una actividad constante y pensada para los turistas. Si alguna vez visitas la ciudad, ¡No te lo puedes perder!. Busca las tiendas y máquinas especializadas de la zona. Podrás comprar entradas de última hora con grandes descuentos e incluso entradas muy baratas sin asiento para poder verlo desde los pasillos. Está claro que allí no quieren que nadie se quede sin disfrutar.

West End

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Fuente: Eric Yu

El West End es el Broadway europeo. Londres acoge cada año 32.400 funciones al año (que se dice pronto) y aunque destaca por el teatro musical, también tiene una gran tradición de teatro dramático. No hay lugar mejor para disfrutar de una obra de Shakespeare. Es curioso como cada año en verano se hace una producción de Hamlet en la que suele participar uno de los actores ingleses que más en alza estén en ese momento. Si vuelven a los escenarios en vivo, por algo será ¿No?
El West End también es un lugar genial para poder ver todos esos musicales que nacieron en Broadway. Por ejemplo, ahora mismo tienen en cartelera “Wicked”, que aunque no ha llegado a España todavía, se estrenó en 2003 en Nueva York y es uno de los musicales con mejores críticas o “The Book of Mormon”, un musical que tras arrasar en los premios Tony’s (premios estadounidenses dedicados al teatro musical) de 2011 ha desembarcado en Londres.

Si en tu visita a Londres decides disfrutar de uno de estos espectáculos, aprovecha y compra las entradas en las tiendas especiales que hay por las calles del centro. Podrás conseguir entradas mucho más baratas de lo normal, y aunque puede que no sean los mejores asientos, tendrás la oportunidad de disfrutar de una de las mejores escenas teatrales del mundo

Gran Vía

Puede que no sea el mejor, pero me veo obligada a hablar de la cuna patria del teatro musical. Aunque las películas ya habían introducido este género y poco a poco se fue haciendo paso en el teatro, fue en la década de 1970 cuando España empezó a importar musicales más famosos y así la Gran Vía empezó a acoger producciones como “Evita”, “Jesucristo Superestar” o “Hair”.

En los 80 surgió el boom y la famosa calle empezó a ver musicales de producción y creación propia y fue al comienzo del 2000 cuando esto se potenció. Nacieron musicales como “Hoy no me puedo levantar” o “Marta tiene un Marcapasos” que tuvieron un largo y exitoso recorrido por los teatros.

En la actualidad, la famosa calle sigue acogiendo musicales propios y grandes producciones que nos llegan directamente de Broadway y el West End, como “El Rey León”, que lleva ya cinco temporadas, o “Mamma Mía”.

Si vives en Madrid o tienes la oportunidad de visitar la ciudad, debes pasarte por uno de estos musicales. Podrás disfrutarlos en nuestro idioma y la producción es excelente. Eso si, aquí esas ofertas que encontrábamos en Londres y Nueva York brillan por su ausencia, así que te va a tocar ahorrar.

Paseo típico por Londres

Londres es una de las ciudades más cosmopolitas del mundo. La forma de ser de sus habitantes, abierta y variada, es uno de los atractivos que tiene esta ciudad. Sin embargo, lo primero que hay que hacer antes de viajar a esta o a otras ciudades es ver qué clase de visado o pasaporte necesitamos para entrar.

Una vez solucionado el problema de la entrada en el país, hay que recordar que en Inglaterra se usa la libra (pound). Esto quiere decir que tendrás que cambiar tu dinero a esta moneda. Actualmente, el cambio equivale a: 1libra = 1.18 euros.

Igual de imprescindible que conseguir un buen vuelo es encontrar un alojamiento asequible en Londres. Esta ciudad tiene fama de ser una de las más caras en cuanto a habitaciones, residencias o pisos se refiere. Una buena opción es entrar aquí  y buscar los mejores apartamentos Localnomad en Londres. La verdad que la relación calidad- precio es envidiable.

Cabina en Londres

Lo más “tipical”

Si viajas a Londres hay una serie de cosas que no te puedes perder, por eso, una de las cosas más importantes es planificar bien lo que vamos a ver o que parte de la ciudad vamos a recorrer.

Una de las cosas más vistosas y apasionantes es contemplar el cambio de guardia. Lo podrás ver en el Palacio de Buckingham, en la entrada principal. Es uno de los ritos más famosos que tiene Londres. Es un desfile que dura unos tres cuartos de hora, en el que la guardia británica marcha al compás de distintas músicas militares.

Otra de las paradas de obligada visita es el Palacio de Westminster. Este edificio alberga el parlamento británico y es apasionante por su historia y arquitectura. Fue construido como residencia real, pero desde el siglo XVI ningún monarca ha vivido allí. La mayor parte de la estructura actual se debe al siglo XIX, ya que se incendió en 1834. Aquí es donde se encuentra el famoso Big Ben: este reloj es una de las torres que componen el Parlamento.

Cerca, se encuentra la abadía de Westminster. Es una iglesia gótica donde se coronan y se entierran los reyes de Gran Bretaña. Además. Aquí podréis visitar las tumbas de algunos de los personajes más ilustres del país como Newton, Milton o Haendel, entre otros.

Naturaleza en el centro de la ciudad

No hay que dejar de darse un paseo por los parques más conocidos de Londres, a saber, Hyde Park, Green Park y St James Park.

El parque de St James es uno de los lugares más tranquilos para poder dar un paseo. Es enorme en su extensión y cuenta con un pequeño lago con dos islas: Duck island, llamada así por los patos que toman el sol allí, y West island, la isla del oeste. St James está al lado del palacio de Buckingham y ofrece de él una hermosa vista entre los árboles y las fuentes que lo pueblan. Merece la pena.

El Green Park o “parque verde” es uno de los más bellos lugares del corazón de Londres y es uno de los Parques Reales de la ciudad. Una de las curiosidades es que este parque fue un lugar donde se realizaban frecuentemente duelos de honor. Otra cosa que llama la atención del visitante es comprobar que en este parque no hay apenas fuentes ni estatuas, pero sí hay verdaderos campos de árboles.

Ahora sí, el más famoso de los parques londinenses es Hyde Park. Este ha sido escenario de las mayores y más multitudinarias manifestaciones desde los cartistas hasta las sufragistas o la Liga Reformista. Uno de los rincones más conocidos es el Speaker´s Corner, una zona donde cualquiera puede convertirse en orador y tratar de convencer con su discurso a los transeúntes.

La hora del té

Pero sí de verdad quieres hacer algo realmente inglés, lo que debes es estar preparado a las 5 de la tarde para degustar uno de los mejores tés del mundo. Siempre que se habla de té el Londres se mencionan las 5 de la tarde, sin embargo, este tradicional tentempié no es la única ocasión en la que los británicos toman el brebaje.

Lo habitual es tomar Breakfast por la mañana, Darjeeling a medio día y Earl Gray por la tarde. Es casi esencial tomarlo con una “nube de leche”, es decir, cortado con un poco de leche fría; aunque también se toma mucho con limón.

El hecho de tomar el té tiene que ver sobre todo con la sociabilidad de los ingleses. Es el lugar y momento en que se cuentan confidencias y se comparten los secretos más íntimos o simplemente se chismorrea de los vecinos, como hacemos en todas partes. Es una cosa tan importante y vertebral en la vida londinense que te será muy fácil encontrar una buena tetería en cualquier zona de Londres.

London calling!

Quizás muchos de vosotros habéis estado en Londres, una de las capitales europeas más cosmopolita y urbanita. Y quizás también, muchos de vosotros os embarquéis en un viaje de varios meses para conseguir de una vez por todas aprender inglés, o sin retorno para encontrar en Londres la “bonanza económica” que nuestro país aún no nos permite alcanzar… En fin, de lo que hoy os hablaré será de los lugares que tras una estancia larga en esta ciudad, bajo mi experiencia he conocido y que vosotros mismos como turistas, por falta de tiempo o desconocimiento no podréis encontrar.

El anterior verano, tuve la enorme suerte de vivir por unos pocos meses en el barrio indio de Bethnal Green, muy cerca de Brick Lane, una de mis calles favoritas de Londres, donde cada domingo se monta un mercadillo, el Up Market, algo más tímido que el del conocido Camden. Aquí, también puedes encontrar innumerables tiendas de segunda mano como la cadena Rok it o la famosa tienda de discos Rough Trade, donde te puedes tomar un café escuchando la buena música del local. Lo mejor de ella, es que cada semana se celebra algún instore, conciertos gratuitos de aforo muy reducido. En las inmediaciones del Up Market, está el siempre frecuentado, Café 1001, en este local encontrarás tres ambientes: La zona Chill Out, ambientada con sillones de cuero y luces tenues, la zona de discoteca con pista de baile y  la terraza con mesas y bancos de madera, genial para disfrutar el domingo por la mañana del ambiente del Up Market.

Otro de los mercados, más reconocidos y más antiguos de Londres es el Portobello Road Market, seguro que os sonará a aquellos que habéis visto alguna vez la película de Disney La Bruja Novata. Su calle situada en el barrio de Notting Hill y sus casitas de colorines alineadas, es uno de los lugares más coquetos de la ciudad.

Si algo caracteriza a los londinenses es que cada vez que sale un rayito de sol, aprovechan para ir al parque e incluso hacen pequeñas barbacoas. Uno de los parques, para mi gusto más bonitos es Regent Park, muy cerca de Camden. Su gran extensión, te hace olvidar que te encuentras en un parque, al igual que su gran laguna habitada por gran variedad de aves acuáticas. Un lugar ideal, para pasar un día de picnic, disfrutar de tu sándwich en compañía de una sidra al más puro estilo británico.

Si te gusta el arte urbano, te encantará descubrir por las calles de Londres los graffitis del ya reconocido Banksy. ¡Cuidado, porque los puedes encontrar en cualquier parte! Para darte una ayudita, te diré que uno se encuentra en el barrio de Bethnal Green y otro en la céntrica Regent Street…  Para los más perezosos, aquí tenéis una aplicación de móvil para dar con algunos graffitis que hoy en día se conservan.

Es difícil recomendaros algún sitio para comer por la gran diversidad cultural que existe en esta ciudad. Si hay algún sitio que merece su reconocimiento es el Gordon’s Wine Bar, el establecimiento más antiguo donde se puede degustar el mejor vino de Londres, acompañado de una gran variedad de quesos. Aquí, aún se siguen rigiendo por los usos de 1890, en su interior el local es una cueva ambientada donde no ha llegado todavía la electricidad. Idóneo para disfrutar de una increíble velada a la luz de las velas.

Uno de los lugares que visitamos y que no quisimos irnos de Londres sin conocerlo es el cementerio de Abney Park, un jardín cementerio que data de 1840. Fácilmente podría ambientar una película de miedo, la mezcla de estilo gótico y victoriano, aún lo hace más siniestro.