Secretos de los Balcanes

Sin duda la zona de los Balcanes es una gran desconocida para el mundo en general, incluso para los que vivimos en Europa, pero sin embargo esconde tesoros naturales dignos de admirar, en este caso viajamos hasta Macedonia, donde podrá encontrar Ohrid, un lugar de una belleza incomparable.

Conocido por muchos como el “Jerusalén de los Balcanes”, este lugar está situado en la zona más meridional de Macedonia. Aquí encontramos el lago que lleva este nombre y simplemente al verlo, comprenderán que ese paisaje no es comparable con ninguno de los anuncios de viajes que normalmente aparecen en televisión, sino que es algo mucho más natural y curioso.

Macedonia

Lo que más llama la atención de cualquier viajero son las aguas cristalinas que este lago presenta, algo que un destaca más si cabe dentro de un paisaje rocoso, con cumbres escarpadas como en el que está. Los tonos que se observan en este paisaje de postal son los verdes de la vegetación y los rojos de la piedra y los tejados de las construcciones.

A las orillas de este gran lago de 358 km cuadrados, encontramos una innumerable cantidad de iglesias, cada una con su propia historia y cultura. La parte del lago donde se sitúan las construcciones religiosas más ostentosas se corresponden con el pueblo que toma el mismo nombre que el lago, y es conde también encontramos un espléndido castillo, desde el que en la época del Zar Samuel en el S.X, se dirigía el inmenso imperio independiente de Constantinopla.

Desde ese momento este lugar de los Balcanes, ha sido un gran centro tanto político como religioso. En el ámbito político cabe destacar que en esta misma zona se encuentra también un antiguo palacio que se hizo construir el mariscal Tito, que aun hoy tiene importancia política, ya que es la residencia de verano del presidente de la República. Por otro lado, muestra de la parte religiosa son las construcciones que aún quedan. A pesar de que, con las invasiones turcas y otras, se perdió gran parte de su patrimonio, aun así, sique manteniendo un gran número de edificios religiosos como hemos comentado con anterioridad. Estos siguen conservando muchas pinturas originales como la Catedral de Santa Sofía o las iglesias de San Clemente y Pantaleón.

Si desea ver el patrimonio cultural de esta ciudad no debe dejar de ver la iglesia de Sant Jovan Bogoslov Kaneo, ya que se ha convertido en un icono importante de Macedonia, por su imagen romántica de cipreses y el lago al frente. Esta misma imagen, puede que sea la que ha conseguido que Ohrid sea uno de los lugares más turísticos del país, aunque no la afluencia de viajeros aún es muy escasa, por lo que pueden disfrutarse de unas vacaciones casi mágicas en este lugar sin grandes aglomeraciones.

Otro lugar donde podrá respirar aún más la paz de la que hablamos es el complejo religioso de San Naum, rodeado de ríos y fuentes que se alimentan del mismo lago, y nos invitan a bañarnos en estas aguas cristalinas, experiencia que podrá asemejarse en gran medida a estar en el mismo paraíso.

Los paisajes naturales casi vírgenes están presentes en todos los alrededores de esta población. Este entorno, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979, con una riqueza y belleza comparable solo al de Titicaca y al de Baikal. Por ese motivo, no deben desaprovechar la oportunidad de llegar a los más profundos lugares de este entorno.

Es una experiencia sobrecogedora adentrarse en las montañas que rodean al lago, ya que se comunica con otro pequeño lago llamado lago de Prespa, situado en mitad de los parques nacionales y entre el territorio griego y albanés. El Parque de de Galichica, separa los dos lagos, y el de Pelister, situado al oriente.  Esta zona puede recorrerse en bus o en coche, algo que es bastante cómodo, teniendo en cuenta que las carreteras están bien cuidadas y es un país seguro. Pero sin duda lo ideal es realizar senderismo en esta zona, y para ello es muy aconsejable utilizar un guía, para poder visitar los lugares más bellos, sin perderse, Senderismoeuropa, es una empresa con una gran experiencia en el sector y realiza rutas de senderismo por los Balcanes., por lo que si desea disfrutar al máximo esta experiencia no dude en contactar con ellos.

Riga en pleno invierno

Hace unos años me fui de viaje con una amiga a los Países Bálticos y una de las ciudades que más me gusto fue Riga sobretodo su casco antiguo, pequeño y muy acogedor aun teniendo unas temperaturas bajo cero.

Fuimos en pleno Febrero y nos encontrábamos a -22 grados algunos días, en cierto modo pensaba que esas temperaturas no existían y más viviendo en España.

Fue un viaje turístico y de pocas palabras porque no tenías ni fuerzas para hablar únicamente contemplábamos el paisaje y cuando los dedos de las manos se congelaban nos metíamos en una cafetería a coger calor. A pesar de las adversidades como el frío es uno de mis viajes favoritos y espero que dentro de nada pueda contemplar los mismos paisajes que vi en invierno en verano.

Riga es una ciudad pequeña que puedes ver en un día ya que lo importante es el casco antiguo y que mejor manera que perderse en él y en el bullicio de la gente.

La primera parada antes de entrar al casco antiguo encontraras una serie de Iglesias y el parque de bastekalns que con el buen tiempo se llenara de gente porque a temperaturas de -22 grados estaba llena de personas paseando y niños jugando con bolas de nieve.

Lo más importante y cabe señalar es la Casa de las Cabezas negras que está ubicada en la plaza del ayuntamiento y es una de las zonas más antiguas de la ciudad. Por otra parte tenemos un monumento muy importante para los Letones que es la Brivibas Piemineklis (monumento de la Libertad) y como curiosidad la Casa del Gato negro, nosotras lo encontramos por casualidad y lo mejor de todo es que había un gato negro en la misma puerta, no sé si era casualidad pero nos hizo mucha gracia.

Podemos ver la Iglesia de San Pedro, el Mercado Central, La catedral de Riga, Casa Mentzendorff y los museos correspondientes.

Una ciudad con encanto propio pero recordad si os gusta el frío estupendo ir en invierno pero si sois de sangre caliente mejor cuando en estos países no haga tanto frío.

Tallin, un cuento de hadas

La ciudad de Tallin es la capital de la República de Estonia y es la más bonita de los Países Bálticos. En esta preciosa ciudad estuve hace unos años con una amiga en pleno Febrero con un frío que pelaba, y aun así, nos encantó.

Cuenta con uno de los cascos medievales mejor conservados de toda Europa. Y sus habitantes de saber que es así, recrean orgullosos su historia, aun con el frío que hacia las calles estaban animadas y con puestecitos de comida para los turistas.

El casco antiguo está rodeado por completo por murallas y torreones, las torres que están en dichas murallas, parecen echas para las películas donde tienes que rescatar a la damisela en apuros. Te quedas maravillado por todo su color, cada casa tiene un color diferente, las conservan y las cuidan con mucho cariño y eso se nota.

El pasaje de Santa Catalina, un pasaje precioso en el que podemos ver los muros antiguos del monasterio dominico con sus arcos a la otra parte de la calle, donde podemos ver locales exclusivos de artesanos y joyeros. Recuerdo pasear por esta zona de la ciudad, sin nadie alrededor y parecía que me encontrase en el sigo XIII toda una maravilla.

La plaza del ayuntamiento (Raekoja plats), en ella podrás contemplar numerosas casas que rodea toda la plaza y todas ellas de diferentes colores. Una preciosidad de plaza, en verano está llena de cafeterías y en invierno únicamente de gente paseando y los puestecitos mencionados anteriormente. El principal atractivo turístico es el ayuntamiento, si miráis hacia arriba contemplareis unas bocas de dragón que salen de sus ventanas y en invierno o cuando llueve mucho escupen el agua que no pueden retener y la farmacia, ya que es de las más antiguas del mundo.

Seguimos paseando hasta llegar al mirador de Patkuli, donde podrás hacer la mejor foto de la ciudad y ver toda la ciudad, y así contemplar todos los torreones y las casitas de colores.

Y por último la Catedral Alexander Nevski, una Catedral que impresiona y parece que estas en otra ciudad como Moscú. Es una maravilla que se debe visitar y entrar en ella si está abierta, para verla también por dentro.

Un consejo que os doy, si es posible ir en verano en Febrero visite esta maravillosa ciudad y si hacia menos 22 grados, así que como española no estaba acostumbrada a este frío y cada dos por tres nos metíamos en una cafetería a tomar algo calentito.